Sánchez dispuesto a deshacerse de Marlaska y Robles para salvarse él

El Presidente prepara una crisis de Gobierno para este verano que tape el previsible batacazo electoral en Andalucía

Todos vaticinan el batacazo electoral en Andalucía de Juan Espadas (PSOE), apuesta personal de Pedro Sánchez, lo que supone un rechazo al propio Presidente del Gobierno y líder de los socialistas.

Pero Sánchez está acostumbrado a no asumir responsabilidades y repartir culpas entre los que le rodean. Sin ir más lejos, ahora la culpa del problema con Argelia es de Putin. Por ello ante la debacle electoral andaluza ya tiene preparado un plan oculto para desviar la atención y evitar lo que puede ser una rebelión de los barones regionales del PSOE (Emiliano García Page, Javier LambánXimo Puig o Guillermo Fernández Vara). Y es que la derrota andaluza puede anticipar otras posibles caídas electorales arrastrados por la pésima proyección electoral de Pedro Sánchez.

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Plan Sánchez

El plan es sencillo, ejecutar una crisis de Gobierno que, por supuesto, nos venderá como un impulso final de su Ejecutivo para lo que queda de legislatura. Esta crisis de Gobierno se prevé profunda y piensa deshacerse de auténticos pesos pesados del Consejo de Ministros. Según puede extraer de la cuenta Moncloa.com:

  • «El Presidente se llevará por delante a ministros como Fernando Grande-MarlaskaMargarita Robles o Pilar Llop y pondrá en la cuerda floja a otros como José Luis Escrivá. Con algunos hay menos dudas, como es el caso del ministro del Interior, a quien Pedro Sánchez lleva años buscando una salida. Pero con otros, como es el caso del titular de Seguridad Social, están en una situación marcada por las dudas”.

La crisis de Gobierno de este verano será más sangrienta que la de 2021. El objetivo de Pedro Sánchez es demostrar a los españoles que tiene capacidad de reacción. Y lo hará descabezando a los ministros más incómodos de su legislatura, empezando por alejar al polémico Fernando Grande-Marlaska, según explica la citada publicación.

Otras salidas

No será el único pues también caerá la ministra de Defensa y es que “tanto Robles como el ministro del Interior tienen algo en común. Ambos son profundamente conservadores, algo que incomoda notablemente a Moncloa. Tanto es así, que incluso hay quien llama a la titular de Defensa «la ministra más querida por la derecha» en las dependencias del Gobierno. Esto es un asunto de imagen que Sánchez quiere salvar de cara a las elecciones. y expulsar a los dos ministros con el corte más conservador podría granjearle algún que otro voto en la izquierda”.

Desde Moncloa.com aseguran que a la salida de Robles le acompañará otra conocida ministra que tiene un futuro más autonómico que de otra naturaleza. Hablamos de la titular de Justicia, Pilar Llop, quien ha conseguido ponerse en contra a una buena parte de los funcionarios que la rodean y de miembros del Consejo General del Poder Judicial. El cesar a Llop dejaría vía libre a la socialista para que se dedicase a las elecciones de la Comunidad de Madrid, un puesto que le ha prometido Pedro Sánchez y que Llop espera representar cuanto antes. De hecho, que la ministra se haya encerrado en su despacho y no atienda absolutamente a nadie tiene que ver con el hecho de que se vea candidata a la Comunidad de Madrid.

Pero hay otros, como es el caso del titular de Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, que también están en el punto de mira desde hace meses por sus choques perpetuos con Moncloa.

En fin, todo vale con tal de aguantar unos meses más en La Moncloa y mover los hilos para conseguir un cargo europeo

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