Pablo Iglesias, menospreciado por su propio partido: «Ya no suma, resta»

Una decena de dirigentes, cuadros y ex miembros ilustres del partido admiten el desgaste de Pablo Iglesias tras el debate electoral

El glamour de Pablo Iglesias va a menos. En el partido morado circula la tesis de que “Pablo ya no suma, resta”. No es, en realidad, una sensación nueva. Desde hace al menos dos años, internamente se debate sobre ello. Pero que las elecciones autonómicas del 4 de mayo pueden ratificar los peores presagios.

La candidatura de Iglesias no despega en los sondeos y en las horas sucesivas al debate electoral del pasado miércoles una decena de fuentes cercanas al partido coinciden, en que Iglesias no ha logrado imponerse ante las cámaras como acostumbraba hacer: “No conecta ya como lo hacía antes”.

Anuncio

Además, Iglesias aplicó más o menos la misma estrategia de siempre. Buscó el enfrentamiento directo con Isabel Díaz Ayuso, la candidata del Partido Popular favorita para ganar el 4-M. A veces lo logró. Otras, la presidenta regional se escabulló o directamente le ganó. Como novedad Iglesias añadió un enfoque más centrado en los números y las estadísticas. El estilo de sus intervenciones fueron “parecidas” a las de antes, aunque en el partido admiten: “El minuto final fue muy bueno, pero no emocionó”.

Tristemente, el candidato de Podemos apostó por un minuto final que, en realidad, duró algo más de 40 segundos. La estrategia de su equipo, en el que destacan Juanma del Olmo y Manu Levín, el inspirador de sus discursos, fue crear un contenido audiovisual rápido para lanzar en las redes sociales. Nada más terminar el debate y durante toda la mañana del jueves, el vídeo de Iglesias circuló sin parar en los chats internos y las páginas de Facebook e Instagram que apoyan al candidato.

Lo peor que ha experimentado el candidato de Podemos es, según los dirigentes encuestados, la caída de interés de su figura. “Ha perdido credibilidad”, comentan los más críticos. Otros añaden: “Ha perdido irreverencia. Aunque sea muy duro con la extrema derecha y con Ayuso, ha perdido irreverencia”.

Algunos dirigentes y cargos regionales que han observado el debate reflexionan: “El problema de Pablo es que lo hizo bien, pero no despuntó. Y tenía que romper el debate para lograr ser el revulsivo que no logró con su candidatura”. Para esas fuentes la ganadora fue Ayuso, y “de forma bastante contundente”. También reconocen que Mónica García supo destacar, incluso reiterando una y otra vez su trabajo de médica para lograr visibilidad. Pero sostienen que ni García, ni Iglesias ni Gabilondo ofrecieron recetas realmente alternativas a las de la dirigente del PP. «Nadie defendió cerrar Madrid», zanjan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad