La ley del embudo de Sánchez sobre la transparencia

Exige a la monarquía total transparencia y él oculta hasta la de su mujer

El Consejo de Ministros aprobó este martes un Real Decreto por el que se reforma la estructura y el funcionamiento de la Casa Real. Según fuentes de Moncloa, el Real Decreto “reforzará la transparencia, la rendición de cuentas, la eficiencia y la ejemplaridad en la Casa Real, en línea con los principios que han presidido desde su inicio el reinado de SM Felipe VI”.

Sin embargo la independencia del Consejo de Transparencia está en cuestión desde que Pedro Sánchez puso al frente del organismo a un antiguo cargo del Gobierno de Zapatero, José Luis Rodríguez Álvarez. Este cesó inmediatamente a la directora de reclamaciones, Esperanza Zambrano en un intento de Pedro Sánchez de controlar la institución-

Anuncio

Consejos vendo que para mí no tengo

La opacidad de La Moncloa es tal que considera «abusivo» revelar la agenda de Begoña Gómez en los viajes institucionales en los que acompaña a Pedro Sánchez. Esta es la respuesta de la secretaría general de la Presidencia del Gobierno si pides información por las actividades que su esposa al margen de la agenda pública de Sánchez.

Según Moncloa esta información «no se encuadra» en la ley de Transparencia. Su agenda «no versa sobre información pública, ya que no está relacionada con ninguno de los sujetos» a los que se aplica esta normativa. Esto es, el presidente, los ministros y altos cargos. La reforma de esta ley lleva meses encallada. El Consejo de Europa ya pidió recientemente transparencia al Ejecutivo sobre las declaraciones de bienes de sus cónyuges.

«Carácter abusivo»

Presidencia cree que «la información solicitada tiene un carácter abusivo no justificado con la finalidad de la ley, entre otros supuestos, cuando el ejercicio del derecho de acceso a la información pública pudiera considerarse exceso, es decir, cuando no llegue a conjugarse con la finalidad de la ley».

La esposa del presidente socialista está actualmente volcada en sus ocupaciones como directora de distintas titulaciones en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Entre ellas, la Cátedra en Transformación Social Competitiva. Ya su designación al frente de la titulación fue polémica por no cumplir los requisitos. Begoña Gómez presume en su currículum de una licenciatura en Marketing, que en realidad no es tal, sino un título no universitario, no homologado y por tanto, no oficial. A través de esta cátedra ha organizado diferentes foros con participación de empresas públicas. E incluso con Pedro Sánchez en el cartel.

Recordamos que hace solo unos días informábamos de la vinculación de Begoña Gómez con Marruecos, a través del Africa Center de la Fundación Instituto de Empresa (IE), del que es directora. Este centro está asociado con el APD Marruecos, encargado de formar a altos ejecutivos.

Opacidad

Los viajes de Pedro Sánchez siempre se han caracterizado por su opacidad. El presidente del Gobierno ha hecho un uso interesado de la ley de Transparencia para negarse a ofrecer información sobre sus desplazamientos.

Recientemente, el Ejecutivo ha esgrimido la ley de Secretos Oficiales para no aclarar por qué Sánchez viajó a Emiratos Árabes Unidos acompañado por un séquito de 45 personas para asistir al Día de España en la Exposición Universal de Dubái. Entre ellas, se encontraba precisamente su esposa, Begoña Gómez.

Los diputados del PP Valentina Martínez y Pablo Hispán presentaron una pregunta parlamentaria en este sentido al Gobierno a mediados de febrero, interesándose por saber por qué Sánchez estuvo acompañado por 45 personas y cuál era la función de todos los miembros de la delegación. Asimismo, preguntaron por el coste total del viaje.

En su respuesta, el Gobierno se remite a la Ley de Secretos Oficiales de 1986 y defiende que «tanto los informes sobre movimientos de aeronaves militares como los planes de protección de autoridades y pasajeros sometidas a la misma y, en concreto, los informes y datos estadísticos sobre movimientos de fuerzas, buques o aeronaves militares, deben tratarse como materia clasificada con el máximo grado de protección». El Gobierno suele recurrir a esta respuesta estándar para evitar responder.

En definitiva, una nueva mentira del Presidente quien en su candidatura se esforzaba en presentarse como el adalid de la transparencia. Hecho que, tras su llegada al Gobierno, se difuminó, hasta el punto de ser inexistente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad