La joven Esther López murió atropellada

Las autoridades creen que la joven fue arrollada y ya existen pistas sobre los autores

La muerte de Esther López de la Rosa (35 años) el 22 enero en Traspinedo (Valladolid) siempre estuvo considerada como una muerte violenta. Pero ha sido ahora, con el informe de la autopsia, cuando la hipótesis de que pudo morir atropellada ha cobrado más fuerza.

En el examen forense, se ha detectado una rotura de cadera múltiples magulladuras, lesiones compatibles con haber sido arrastrada por un vehículo. Hasta ahora, solo sabemos que las autoridades buscan un todoterreno azul y que no se descartan otras teorías sobre lo sucedido.

Anuncio

Pero son muchas las incógnitas por resolver, preguntas que los investigadores tratan de develar descifrando su móvil encontrado junto al cadáver. La última señal del dispositivo fue a las 5:40 horas de la madrugada del día en que se desapareció. Se envió un mensaje de WhatsApp a su madre a esa misma hora. Diez minutos después, a las 5:50 horas, su madre preocupada volvió a llamar pero no dio señal.

Según ha informado la Guardia Civil, Esther sufrió una rotura de cadera y un latigazo cervical, dos lesiones compatibles con un atropello. E incluso postulan que la joven pudo ser arrollada por la espalda en la misma curva en la que apareció su cuerpo. Las pesquisas de los investigadores les llevan a buscar un todoterreno de color azul, y es que los agentes creen que si alguien la hubiera auxiliado ahora seguiría viva.

Resumen de los hechos

La joven de 35 años fue vista por última vez el 12 de enero de madrugada en la localidad de Traspinedo, en Valladolid; el mismo lugar en el que reside. Solo se sabía había estado con unos amigos viendo el partido del Barça-Madrid. Tras abandonar el local con un amigo, fueron a buscar a otro conocido. En este trayecto, según admitió el propio testigo ambos tuvieron una breve discusión porque la joven quería seguir de fiesta, pero él no, por lo que dejó a la chica en las proximidades del restaurante de carretera La Maña, aún dentro de Traspinedo. Esa es la última pista que se tiene de su paradero.

Fue el 18 de enero cuando las redes sociales se llenaron con la foto de López, joven de estatura media (1,65 metros), pelo castaño largo y ojos castaños. Desde entonces, su nombre ya es conocido entre la prensa y el propio vecindario. Se inicia un búsqueda masiva y empiezan a postularse posibles hipótesis (amigos que se acusan, vecinos de la urbanización… hasta hay registros y detenciones).

Finalmente, el pasado sábado, 5 de febrero, un viandante encontró el cuerpo de la joven. Cuando la Guardia Civil llegó al lugar, se encontró con el cuerpo de una mujer con la misma ropa que llevaba al salir de casa y sin signos de violencia aparentes. Cerca del cadáver, estaban todas sus pertenencias.

Demasiadas dudas

Pese a que siguen existiendo elementos contradictorios en la investigación, fuentes cercanas aseguran que “se está muy cerca de resolver el caso y además con detenciones”. Quedan pequeños vacíos y una gran duda. ¿Qué pasó desde las 02:30 hasta las 5:40 de la madrugada?. ¿Cómo llegó hasta la cuneta el cuerpo, es que fue allí mismo dónde perdió la vida?

Antes de responder a esas dos cuestiones la investigación se centra en el origen de las lesiones que presenta el cuerpo. A los datos ya conocidos se suman dos nuevas lesiones reveladas por la autopsia: el cuerpo de Esther presentaba una fuerte lesión en la cadera y otra en las cervicales. Esas lesiones son “compatibles con las que nos hemos encontrado en los casos de atropellos”, según explican fuentes de la Guardia Civil. “Con esas lesiones podemos encontrarnos ante un homicidio imprudente, pero tampoco podemos descartar un atropello accidental”.

Esta la hipótesis del atropello mantiene otra gran duda: si el cuerpo de Esther López ha estado todo el tiempo en esa cuneta. Los investigadores son tajantes y dicen que “eso todavía no lo podemos afirmar”. Y es que existen indicios contradictorios: algunas fuentes aseguran que el cuerpo y la ropa de Esther mostraban signos de haber estado allí muchos días y otros apuntan en la dirección opuesta.

¿Cuerpo trasladado?

Son muchos los aspectos que apuntan a esta segunda hipótesis: ausencia de signos de actividad de la fauna local sobre el cadáver, aspecto general de sus prendas, que, durante 24 días, ni paseantes, ni animales domésticos, ni los drones de la Guardia Civil se percataran de la presencia del cuerpo… Además, si Esther murió de esa manera tuvo que tratarse de un impacto muy fuerte y en el asfalto no encontraron huellas de frenada que denotan la maniobra brusca. Por último, las lesiones mortales requieren de cierta velocidad del vehículo a la hora de impactar con la víctima, debiendo haber dejado fragmentos del vehículo, y de eso tampoco hay rastro.

Con todo lo anterior los investigadores tienen detenciones muy próximas en el horizonte, pero lo que no quieren revelar por el momento es si éstas serán de personas conocidas o no para la investigación del caso hasta el momento. Eso y las circunstancias de la muerte de Esther son dos incógnitas muy cercanas de resolverse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad